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lunes, 20 de octubre de 2014

INICIA LA ELABORACIÓN DEL PROYECTO DE REINSERCIÓN

Se Establecerá Calendario
*En 6 meses debemos estar trabajando los más de 15 mil electricistas en resistencia que no nos hemos liquidado.

Por Martín Esparza Flores,
y Secretario General del Sindicato Mexicano de Electricistas

A partir del jueves 24 de octubre del 2014 se armarán mesas específicas con diversos secretarios de Estado -como son los de Energía, Hacienda, Trabajo y del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes- y autoridades de la Secretaría de Gobernación, con el propósito de que en un plazo de dos semanas se establezca un plan de trabajo para elaborar una propuesta que resuelva, de una vez por todas, el conflicto que se inició el 11 de octubre del 2009 con la ilegal extinción de Luz y Fuerza del Centro.
Las reuniones se efectuarán en la Secretaría de Gobernación, de donde emanará un flujograma -como se denomina- el cual establecerá en qué mes, en qué área y otras especificaciónes sobre cómo se van a ir incorporando los trabajadores en lo que será una nueva empresa eléctrica público-privada. Y quedó muy claro que se tendrá que firmar un contrato colectivo de trabajo con el Sindicato Mexicano de Electricistas.
A más tardar todo el flujograma deberá terminarse de delinear en dos semanas. Y su aplicación deberá llevarse a cabo, más o menos, en 6 meses ya debemos estar trabajando los más de 15 mil electricistas en resistencia que no nos hemos liquidado.
Tras 5 años de reclamar la reinserción laboral y el respeto a nuestros derechos humanos laborales, el miércoles 15 de octubre del 2014 después de una marcha de electricistas en resistencia que no se han liquidado y de varias horas de reunión entre el comité ejecutivo del Sindicato Mexicano de Electricistas y autoridades de la Secretaría de Gobernación, se acordó identificar las inversiones que realizaron los electricistas en activo en la propia empresa Luz y Fuerza del Centro, así como otros fondos de inversión. Todo ello para ver los términos y condiciones del regreso al trabajo.
Además se convino que los electricistas en resistencia mantienen su vigente para la atención médica en el Seguro Social.

domingo, 19 de octubre de 2014

A cinco años del despido ilegal de los trabajadores del SME

Guillermo Almeyra
Ante la posibilidad de un acuerdo que pueda conducir a la reincorporación al trabajo de los casi 15 mil electricistas que no aceptaron la liquidación cuando fueron ilegalmente despedidos y resistieron heroicamente durante un lustro, se imponen algunas observaciones.
 
La primera y fundamental es que, cualesquiera puedan ser las intenciones de un gobierno tan o más infame aún que el de del PAN o sus antecesores neoliberales priístas, la movilización, los sacrificios y la resistencia política no sólo preservaron la dignidad de los trabajadores y su sindicato sino que también podrían obtener resultados como la supresión de los procesos penales, la reconquista del trabajo, el reconocimiento de la antigüedad en el trabajo para las jubilaciones, indemnizaciones y la reconquista de los servicios del IMSS.

El gobierno priísta de la oligarquía quiere sembrar ilusiones entre los electricistas para ganar tiempo, desmovilizar al SME y arrastrar el problema hasta la prescripción del proceso a principios del año próximo. Al mismo tiempo, ante la acumulación de movilizaciones protestatarias, busca soluciones políticamente menos costosas para él en los frentes estudiantil (sobre todo el IPN) u obrero (SME). Pero en ambos casos lo que lo obliga a esa táctica defensiva es la tenacidad, la persistencia, la voluntad de lucha de los sectores más avanzados de la población y del movimiento obrero. Por eso las movilizaciones no deben cejar ni hay que desarmar los ánimos dando por seguras concesiones que el gobierno se ve obligado a prometer, pero con intenciones de no cumplir o de anularlas en cuanto tenga una relación de fuerzas más favorable.

Las soluciones de compromiso siempre son hijas de la debilidad. La oligarquía en el poder y sus partidos (PRI, PAN, PRD) temen la protesta popular provocada por crímenes feroces como los de Tlatlaya y Ayotzinapa, por la prepotencia en el IPN, los recortes brutales a la cultura y la enseñanza, los lazos entre el personal político del Estado y la fracción más dinámica del capital (que es el narcotráfico), la corrupción, la impunidad, la terrible falta de justicia. Para esos son muchos frentes y tratan de apaciguar algunos con concesiones (como en el caso del IPN) o con promesas (como en el del SME). Los electricistas, por su parte, tienen un sindicato atípico, poderoso y combativo pero compuesto hoy por jubilados y trabajadores sin empleo y sin fuente de trabajo, o sea, un instrumento más político que sindical.

Por otra parte, la lucha sindical (tanto obrera como universitaria) tiene consecuencias políticas en el campo de la relación de fuerzas entre opresores y oprimidos pero, por definición, se da dentro del marco del sistema y de sus instituciones y busca llegar a un punto en que las negociaciones –mediante concesiones mutuas y un tira y afloja constante– permitan una solución transitoria y parcial. El combate por la justicia, la democracia, la reorganización del Estado, por el contrario, es político, incansable. El gobierno priísta, por eso, busca apaciguar a obreros y estudiantes en el DF para aplastar una a una las rebeldías en los estados, de los normalistas, los maestros, las autodefensas, las policías comunitarias guerrerenses, las comunidades autorganizadas, es decir, los focos de poder alternativo que nacen en todo el territorio, debilitan su dictadura neoporfirista y amenazan unirse en una gran ola de resistencia civil organizada que derribe a los ocupantes de Los Pinos.

El Estado mexicano, que en el pasado gozaba del consenso derivado de las conquistas de la Revolución de 1910 y utilizaba la violencia feroz en casos aislados o extremos, no tiene ya consenso, no se cubre con el manto de una Revolución que repudia porque es porfirista, une a las bandas diferentes de opresores y explotadores (financistas, narcos, narcopolíticos, ladrones) con el pegajoso pegamento de la corrupción y el crimen y depende fundamentalmente de la represión, sobre todo ilegal. Al mismo tiempo, tras entregar los recursos del subsuelo, aplicar el TLCAN que acaba con los campesinos y con la soberanía alimentaria, robar el agua para el gran capital y destruir el ambiente con la minería y convertir a México, integrándolo en la economía de Washington, en una reserva de mano de obra barata para Estados Unidos, dejó de ser un Estado. Es un semi Estado, dependiente y sometido, sin política agraria, financiera, educativa, de investigación y desarrollo propias ni consenso, un mero grupo de hombres armados, algo así como la China de los señores de la guerra de los años 30.

El gobierno se apoya en el vacío y sobrevive gracias a la carencia de una fuerza política alternativa porque una parte de la oposición (el PRD) no es más que la quinta rueda del carro gubernamental, y otra no sale del caudillismo y de las utópicas esperanzas en las urnas y teme organizar la resistencia civil.

Los delincuentes impunes que gobiernan México se apoyan también en el escepticismo y el cinismo político de amplios sectores de las clases medias urbanas más atrasadas, que piensan que los obreros son tan corruptos como los gobernantes y creen que todos son iguales y que todos los sindicatos, sin excepción, son agentes del gobierno y del PRI, y todas las direcciones sindicales son charras y corruptas.

Cinco años de resistencia abnegada, heroica, y la posibilidad de demostrar que la lucha paga, muestran que en México existen aún fuerzas morales y clasistas. Corresponde al SME, a la Nueva Central Obrera, a la Organización Política de los Trabajadores, ampliar esa brecha que con tantos otros han creado y cerrar el paso con firmeza y claridad política a las triquiñuelas y maniobras del gobierno. Una victoria será un impulso poderoso a la politización de los oprimidos de todo México.

La Jornada

domingo, 5 de octubre de 2014

La secretaría del trabajo entrega toma de nota de la mitad del Comité Central al Secretario General Martín Esparza Flores


El 01 de Octubre de 2014 se entregó la toma de nota del medio Comité Central a nuestro C. Martín Esparza Flores, Secretario General del SME, de manos del Secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida.

Esta es muestra de quién es el verdadero Representante legal de Sindicato Mexicano de Electricistas. Nosotros los Electricistas bien nacidos decimos que ha llegado la hora de la verdadera unidad, esa que no se dice en el discurso para que le aplaudan mientras se dice que no saben del contrato colectivo, ha llegado la hora, camaradas, de unificarnos.

Lo que sigue es el regreso al Trabajo, no perdamos tiempo escuchando falsos mesías la meta es clara, es regresar a trabajar, esta es la recta más difícil, la final, pero con la verdadera unidad.

¡¡¡Lo lograremos!!!!
¡¡¡Que viva el Sindicato Mexicano de Electricistas.!!!


Conmemoración de la matanza del 02 de Octubre de 1968



A 5 años de lucha, el SME sigue de pie

Calendario de prueba de supervivencia del grupo de jubilados 2014-2

Votaciones del grupo de jubilados

SME Reunion informativa de Jubilados Carlos Magariño 01Oct2014