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miércoles, 11 de enero de 2012

Nunca se crearon tantos impuestos como en este sexenio

Cuando se trata de impuestos los políticos mexicanos siempre piensan que debe pagarlos la clase media o la prole. Este sexenio no se midió el gobierno: subió el IVA de 15 a 16 por ciento, creó el gravamen de las telecomunicaciones, también el IDE (sobre depósitos en efectivo en bancos), aumentó el ISR, instituyó el IETU. Mañosamente fue en el último año del sexenio cuando Calderón cumplió la promesa de campaña de desaparecer la tenencia, pero en la práctica resultó un engaño: ahora son los gobiernos de los estados quienes la están cobrando. Marcelo Ebrard quiere darnos atole con el dedo: dice que en el Distrito Federal sólo la pagarán los automóviles de lujo. ¡Todos son de lujo en razón al precario ingreso de las familias! Tan inalcanzable les queda un Nissan como un Mercedes Benz; sencillamente nunca los tendrán. Las cosas podrían comenzar a cambiar, aunque en principio sólo en Europa. La canciller de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, están de acuerdo en imponer un gravamen a las transacciones financieras: inversiones en bolsas de valores, en bonos gubernamentales, los llamados derivados financieros, etcétera. Obviamente enfrentan oposición, en particular de Gran Bretaña, que quiere proteger los intereses de la City. La Comisión Europea, por su lado, sugiere un impuesto de 0.1 por ciento en transacciones de acciones y bonos, y de 0.01 por ciento sobre derivados. Incluso siendo porcentajes mínimos generarían una recaudación cercana a 71 mil millones de dólares al año. ¡Y los gobiernos están urgidos de fondos! Los secretarios de finanzas discutirán el tema en su reunión del próximo mes de marzo. Gravar las utilidades de las transacciones financieras es algo que han venido propugnando los movimientos de los indignados de Madrid y el Ocupa Wall Street. El camino se ve complicado, pero es un avance que se incluya en las agendas de los gobiernos. En México puede venderse uno de los grandes bancos, como ya sucedió, sin que pague impuestos, porque la ley lo permite.

Fuente : La Jornada